miércoles, 19 de octubre de 2011

Articulo de diario "Jornada" 17/10/2011- Por la sequía y la ceniza, los comercios que proveen al campo disminuyeron las ventas


Se lo dijo a Jornada el comerciante del sector Sixto Bermejo.
Debido a la continuidad de la sequía y el impacto posterior de la ceniza, el campo no logra reponerse de la crisis económica por la que atraviesa. Y las consecuencias son trágicas: el productor y su hacienda son los primeros perjudicados, pero también hay otros actores que sufren la realidad. El comercio dedicado exclusivamente a la venta de productos agrarios también sintió los efectos del clima. “Desapareció la venta” de artículos del rubro lanero, aseguró Sixto Bermejo propietario una agropecuaria. “Y la mano de obra se sostiene porque diversificamos” el negocio, afirmó.

Son muchos años y varios cambios negativos. Realidad que se mantiene y parece perdurar en el tiempo, sin siquiera atinar a un cambio. Y el castigo será más duro. El sector se sostiene de lo poco que genera; tampoco recibe contribuciones por parte de quienes deben responder. La naturaleza se ensaña y golpea duramente, casi constante.

“La condición de sequía persistente de varios años, agravado con la ceniza, está perjudicando cada vez más la producción del sector primario: la lana. Se nota mucho la falta de inversiones. La falta de compra de artículos que se hacen pensando en la producción. Es un muy poco lo que se vende de postes, alambres. Esos instrumentos con altos costos se dejaron de vender o por lo menos, se están postergando para la cosecha o la venta de productos”, manifestó Bermejo.

“En el rubro lanero desapareció la venta”, declaro el comerciante. “Pasa que se enmascara en los restantes rubros que tienen que ver con los insumos del momento: vacunas contra la sarna, alambres para fardos de lana; eso no se puede dejar de lado, si o si se tiene que comprar. Uno nota que hay diferencias en las compras con productos que tienen que ver con las inversiones”, confesó.

También hay otro factor preponderante: “Los costos siguen al ritmo de la inflación, no hay absolutamente ninguna disminución por falta de demanda. Primero, en lo personal, no somos formadores de precios, sino que compramos. Y la mayoría de los productos, que son insumos a los ganaderos, tienen que ver con la producción en otras zonas que no están pasando crisis. Los precios vienen a un ritmo casi por encima de los índices de inflación. Si analizamos el precio de alambre por ejemplo creció bastante, entre un 30 y 40 por ciento”.

Como el mal clima perdura, “hace mucho empezamos a diversificar los productos que vendemos y eso alivia los altibajos relacionados a la producción. Yo vendo de todo para poder mantener la cantidad de gente que trabaja en el comercio. Nos fuimos diversificando para tener los productos que tienen demanda. Tenemos un taller autorizado por Steed y Honda, eso genera una cantidad de trabajo”, enfatizó Bermejo. Por último ejemplificó: “Si estuviésemos manejándonos como proveedores del sector lanero, con la cuarta parte del personal estaría satisfecho. Tiene que ver con una disminución que fue muy constante en los últimos 8 o 10 años en la producción lanera. Sí –aclaró- se mantuvo más o menos constante la venta de insumos para la producción local: hortalizas, pasturas y demás. Pero la parte lanera bajó.

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