miércoles, 19 de octubre de 2011

Articulo de diario "Jornada" 16/10/2011- Teresa Martínez: "Soy una bisabuela feliz, ellos me dan la vitalidad para seguir viviendo"


Jornada visitó una de las tantas casas de la ciudad en donde cuatro generaciones de mujeres conviven para celebrar, cada día, el Día de la Madre. Desde Teresa a Camila hay 63 años de diferencia, en el medio, dos madres más -Alejandra y Silvana- en la familia hacen culto al amor de madre.
En escalera. Al frente, Teresa, madre, abuela y bisabuela junto a Alejandra, Silvana y Camila.
Muchas veces se dice que las aptitudes pasan de generación en generación y en esta oportunidad fuimos testigo de eso. También se dice que el instinto maternal está presente en la mayoría de las mujeres desde su infancia misma, y también lo pudimos comprobar. Hoy se celebra el Día de la Madre y una de las tantas historias de madres aparece nuevamente en la ciudad. Esta vez, para destacar la vitalidad que la bisabuela destaca, lograr a partir de sus dos bisnietos, once nietos y cuatro hijos, tal cual lo asegura Teresa Martínez, nuestra mamá elegida para conmemorar con ella un día especial para quienes dieron vida.

La historia de Teresa Martínez se inició en Buenos Aires junto al hombre de su vida, Pedro Duarte, quien hace algo más de 35 años decidió, por trabajo, instalarse en Puerto Madryn y con él, acarrear a toda su familia, por aquel entonces con cuatro hijos.

También en esta historia juegan un papel preponderante Alejandra y Gladys, las hijas más grandes del matrimonio, mellizas, a las que luego se sumaron Guillermo y Ricardo.

Con el correr de los años, todos hicieron su propia familia y ahí fue cuando los nietos comenzaron a llegar hasta completar hoy casi una docena, son 11.

Hace cinco años atrás, Silvana, hija de Alejandra, nieta de Teresa le dio la primera bisnieta, Camila, con quien se cierra esta cuarta generación de mujeres en la familia.

"Tengo la satisfacción de haber podido conocer a mis dos bisnietos -cosa que mis hijos no pudieron hacerlo-. Estoy contenta por poder disfrutarlos y estar en condiciones para estar con ellos. Los bisnietos se malcrían un poquito más que a los nietos", destacó Teresa, al tiempo que Silvana remarcó "los gustos de la abuela para su bisnieta están siempre presentes". "Las situaciones que más se disfrutan hoy son las grandes juntadas en familia donde no somos menos de 25. Pasaron 35 años desde que estamos en Madryn y vimos crecer a la familia, menos los hijos, todos son nacidos y criados en la ciudad. Hoy, al cabo de tantos años es evidente que todo cambió y yo crié a mis hijos estando en casa, ellos criaron a sus hijos trabajando fuera de la casa", señaló Teresa.

Las crianzas si bien siguen un patrón, nada es lo mismo con respecto a treinta y pico de años atrás. "Es otro tipo de crianza, antes jugaban sin tele, sin computadora, eran compañeros de sus padres, hoy los chicos juegan con la tecnología mejor que uno de hecho no llegamos a aprender. Son otras formas de crianza, educación y costumbres pero el amor de la familia sobresale de generación en generación", agregó Teresa.

Hija, madre y abuela

Alejandra Duarte es, junto a Gladys, la mayor de las hijas de Teresa y recuerda, entre lágrimas, que "mi mamá nos crió con mucho cariño, con mucho amor. Hizo lo que pudo con nosotros, tenemos diferencias de opiniones, como yo las tengo con mis hijas. Nos puso los límites cuando debía y todos hemos criado a nuestros hijos con ese modelo".

Alejandra es abuela de Camila, hija de Silvana la segunda de sus hijas -también están Claudia, Mariano y Lucía-. "A Cami la vi nacer, la vi salir de su mamá y fue inexplicable. Una es mi hija, la otra es mi nieta y son muy importantes para mí. En el momento en que tenía que llegar Camila la vi cómo salió de su mamá y es impagable ese momento, estoy feliz de todavía tener a mi mamá, porque por más que tenga más de cuarenta la necesito siempre y ahora puedo disfrutar de mis hijos y mis nietos también", comentó Alejandra.

Silvana es la segunda de cuatro hermanos en la familia de Alejandra. A través de ella llegó la primera bisnieta en la casa de Teresa e hizo debutar a Alejandra como abuela -más tarde llegaría Burno, hijo de Claudia, la mayor. "Ver a mamá y a mi abuela malcriar a Camila hasta resulta lindo, están en su derecho de disfrutar a su nieta y bisnieta. Hoy soy la mamá de Camila y con ella trato de hacer lo que mi mamá hizo con nosotros, con Cami hago lo que aprendí de mi mamá, de su crianza. Particularmente trato de hacer lo mejor posible con Camilia como mamá, como ella lo hizo con nosotros. Cuesta mucho ser mamá y me reflejo mucho en mi hija", destacó.

La unidad, el mayor deseo

Teresa soñaba con tener bisnietos y lo consiguió. Ahora, el deseo de esta joven bisabuela de 68 años es que la familia se mantenga unida, tal cual estos años. "Que estemos siempre unidos es mi mayor deseo hoy", confesó Teresa y agregó: "es importante que siempre tratemos de estar cerca uno del otro, para compartir alegrías y acompañarnos en todos los momentos". Alejandra, emocionada de principio a fin destacó que su mayor anhelo es disfrutar de su mamá muchos años más.

"Deseo fuertemente tenerla por muchos años más y que pueda disfrutarnos a todos a sus hijos, a sus nietos y a sus bisnietos. A mi mamá le pido que esté conmigo muchos años" y Silvana, remarcó "a mi mamá la amo muchísimo y a mi abuela también".

Las lágrimas abundaron en esa gran mesa donde reina el calor de hogar materno y ahí fue cuando irrumpió Camila, con sus cinco años, diciendo: "Mamá, te quiero mucho".

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